24 de noviembre | Miami, Florida
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🏺 Reparando un artefacto
Por Emilio Doménech
Lo importante. Facebook publicó esta semana su último informe de contenido y la conclusión preliminar es que la plataforma ha dejado de ser el vertedero problemático de antaño.
La pregunta es, ¿debería importarnos una red social que a muchos niveles casi debería pertenecer a un museo?
Contexto. Facebook revolucionó las redes sociales hasta convertirse en la plataforma más popular de la historia, pero su relevancia en el marco social, cultural y político global se ha deteriorado en los últimos años.
Mucho tiene que ver con que los jóvenes han dejado de lado la plataforma (o ni siquiera han llegado a interactuar con ella) en pro de servicios como Instagram, TikTok o Snapchat.
Y otro poco con las controversias en torno a la gestión de la información personal de sus usuarios o al contenido que prolifera en la plataforma.
Ese último punto se ha ido haciendo evidente conforme la desinformación, el odio, y la organización y coordinación de grupos extremistas ha tenido un mayor impacto en la vida pública en Estados Unidos.
Y ningún ejercicio de transparencia por parte de Facebook ha ilustrado mejor las carencias de la plataforma para frenar la desinformación y los discursos de odio que sus informes trimestrales de contenido.
Explícamelo. La novedad es que el último informe de contenido de Facebook muestra que las publicaciones con más alcance e interacciones han dejado de ser cebos virales1, memes robados2, y enlaces a tiendas y noticias potencialmente problemáticas.
En cambio, las 20 publicaciones con más alcance del último informe solo incluyen una publicación que era cebo viral y ninguna que vulnerara las normas de la plataforma.
Entre las publicaciones más exitosas hay un vídeo de un elefante al que le practican una reanimación y una página de citas sobre supervivientes de violencia doméstica.
Habiendo leído alguno de esos informes, era fácil ver cómo medios de la extrema derecha en Estados Unidos hacían uso de un lenguaje visceral y morboso para conseguir el mayor número de interacciones con temas sobre el aborto o la comunidad LGBTQ.
Con lo que también se hacía sencillo deducir que tiendas, marcas y páginas de contenido viral explotaran esas mismas estrategias para tener más éxito en Facebook.
Lo que al final provocaba que entrar en Facebook se sintiera como entrar en un vertedero de contenido indeseado con el que sabes que alguien se está aprovechando de ti, sea por tu bolsillo, por tus opiniones políticas o simplemente por tu atención.
¿Y ahora? Que Facebook haya conseguido reducir la presencia de contenido de mierda no es casualidad. Tal y como contó The Wall Street Journal este martes, la plataforma puso en marcha un plan a primeros de año para atajar el problema.
En el pasado, Facebook se ha mostrado reticente a intervenir en el tipo de contenido que destaca en la plataforma y ha preferido en cambio ceder esa responsabilidad a la interacción de los mismos usuarios (y al algoritmo que interpreta esa interacción).
Pero los informes trimestrales estaban poniendo a la plataforma en una situación complicada ante usuarios que detestaban el contenido que veían y ante anunciantes que detestaban el contenido con el que sus marcas compartían presencia en el feed.
Así que Facebook montó una sala de guerra con sus empleados y puso en marcha una estrategia que seguía pautas para determinar qué es lo que hacía que los usuarios concluyeran que una publicación era basura. Las prioridades era destacar qué publicación tenía, por ejemplo:
Atributos antiestéticos.
Poca originalidad.
Baja integridad.
La compañía también estableció una estrategia similar con Reels, su copia de vídeos cortos alla TikTok que nunca ha sido igual de robusta a la hora de dar buenas recomendaciones de contenido.
Pero Facebook todavía tiene trabajo que hacer:
El propio Journal se hace eco de documentos que señalan que la plataforma ha hecho avances significativos para mejorar la calidad de las 100 publicaciones con más alcance, pero las 500 o las 1.000 siguientes son otra historia.
Y ni hablar ya de los Grupos, esos agujeros negros de Facebook donde realmente se reproducen las actitudes más nocivas de la plataforma.
Mi forma de verlo. No entro mucho a Facebook. ¿Y estoy casi seguro de que tú tampoco? O de que si lo haces es por una razón específica, como yo estas semanas porque he tenido que vender muebles en Marketplace. Así que los avances de Facebook en cuestión de moderación de contenido me afectan más bien poco. Entonces, ¿importa esta nueva iniciativa en una plataforma que tantos hemos dejado de usar? ¿Qué relevancia tiene que estén rehabilitando un artefacto más del museo de internet?
En mi opinión, que desde Meta Platforms estén comprometidos con priorizar el mejor contenido y atentar contra el peor es un paso en la buena dirección para las cientos de millones de personas que siguen usándola y que muchas veces son víctimas de malos actores. Y me parece especialmente relevante que ocurra en el seno de una compañía que también controla Instagram y parte de lo que se supone que será el metaverso primigenio, si es que no se estrellan antes por el camino hasta construirlo.
Así que voy a permitirme celebrar esta noticia y ser cautelosamente optimista. Al fin y al cabo, ahora lo que está de moda es meterse con Twitter e Elon Musk, no con Facebook y Mark Zuckerberg.
Me quedo también con esta otra reflexión de Ryan Broderick en Garbage Day:
“Me pregunto cuánto tiempo una empresa tan grande como Meta se preocupará por una plataforma utilizada predominantemente por una base de usuarios envejecida. Y es una pregunta con la que nunca antes habíamos tenido que lidiar. Hasta hace poco, la suposición ha sido que las personas mayores no están en internet o envejecen fuera de ella. Pero eso ya no es cierto. Y tampoco debería serlo. Entonces, ¿cuánto tiempo exactamente seguirá Meta tratando de hacer que Facebook funcione antes de dejar que se desmorone por completo? Y, de manera más general, ¿cuándo empezamos a hablar seriamente de lo que los usuarios mayores necesitan y merecen de las plataformas sociales?”.
Más información en The Wall Street Journal.
🎮 Microsoft, en problemas
Por Emilio Doménech
Lo importante. La Comisión Federal de Comercio estadounidense (FTC) tendría previsto “con suma probabilidad” presentar una demanda antimonopolio contra Microsoft por la adquisición de la compañía de videojuegos Activision Blizzard, según una exclusiva de POLITICO.
Si te suena a Edad Media es porque efectivamente la noticia de la compra se remonta al pasado enero.
Contexto. Microsoft es la compañía propietaria de la consola Xbox y de numerosos estudios de videojuegos.
Con la compra de Activision pretendían ampliar su capacidad de ingresos y producción de títulos exclusivos para sus plataformas.
Activision es la compañía creadora de World of Warcraft, Candy Crush y la franquicia Call of Duty, el popular shooter que se cuenta entre los títulos multiplataforma más vendidos de toda la historia.
Explícamelo. El miedo con una adquisición de Activision por parte de Microsoft es que el gigante del entretenimiento pase a ser un jugador invencible en la industria, manipulando precios a placer.
Sony, dueños de PlayStation y uno de los rivales directos de Microsoft, ha sido una de las compañías que se ha opuesto al acuerdo por miedo a que Microsoft vete el superventas Call of Duty de su plataforma.
Desde Microsoft acusan a Sony de presentar esos argumentos para poder mantener su estatus como la firma líder en la industria videojuegos, seguida de Nintendo y Microsoft.
Pero en la FTC tienen otras preocupaciones lejos de Call of Duty. Sus funcionarios no han quedado nada convencidos con algunos de los argumentos esgrimidos por Microsoft para defender la compra.
¿Y ahora? La FTC, una agencia federal independiente, lleva meses investigando la adquisición y su ejecutiva podría estar cerca de llegar a una conclusión sobre si llevar a cabo acciones legales.
La presidenta Lina Khan y los cuatro comisionados que forman la FTC tienen todavía que votar si quieren seguir adelante con una demanda que podría anunciarse el mes que viene.
Más información en POLITICO.

🪙 Signos de frenada
Por Emilio Doménech
Lo importante. Una mayoría de la ejecutiva de la Reserva Federal estadounidense está a favor de reducir el ritmo de las subidas de tipos de interés anunciadas en los últimos meses.
Temen pasarse de frenada con sus iniciativas para aplacar la inflación y desencadenar así una recesión económica.
Contexto. El banco central estadounidense sube los tipos cuando necesita enfriar la economía, haciendo más caro que compañías y consumidores pidan dinero prestado y, por tanto, gasten menos en contratar empleados o en pagar por productos y servicios.
Con la inflación en máximos de los últimos 40 años, la Fed ha anunciado cuatro subidas de 0.75 puntos en los últimos meses y se espera que lo siga haciendo hasta moderar los aumentos de precios.
El miedo está en que esas estrategias de la Fed acaben por desincentivar la inversión y la participación económica hasta tal punto que Estados Unidos entre en recesión.
Explícamelo. Las últimas referencias de cómo opinan los líderes de la Fed llegan de una reunión de su ejecutiva a primeros de mes y cuyo resumen se ha publicado este miércoles.
El consenso, aunque no unánime, apunta a que una mayoría está a favor de que la próxima subida sea de 0.5 puntos, y no de 0.75 como las cuatro anteriores.
La previsión de que Estados Unidos se esté abocando a una recesión económica es ahora mismo un cara o cruz, según los miembros de la Fed.
¿Y ahora? En los últimos meses, cualquier sugerencia de que la Fed pudiera reducir el ritmo de los aumentos de tipos se ha recibido en Wall Street como una señal para animar los mercados y alejar a los inversores de activos seguros como el dólar.
Y eso último tiene efectos muy relevantes en la economía global porque un dólar fortalecido suele significar malas noticias para numerosos países emergentes y para el comercio de materias primas.
Más información en The Wall Street Journal.
En otro orden de cosas, este jueves es Acción de Gracias y abriré directo desde casa de mis amigos en Miami para que veas lo que es un Friendsgiving en toda regla (y a temperaturas razonables, no con el frío que arrasa con Nueva York en estos momentos).
Podrás seguir el directo a partir de las 20:00 hora peninsular española aquí.
Y sobre mí, estaré bastante desconectado estos días, pero seguirás recibiendo newsletters por nuestra parte viernes y sábado. Intentaré subir algunas de mis actividades por la loca Miami a Instagram si lo de desconectar no se me va tanto de las manos como suele ser habitual. Más que nada porque no sé cuándo volveré a pisar esta ciudad.
Feliz jueves,
Posdata: una táctica infalible contra ladrones.
Cebos virales suelen ser publicaciones diseñadas para conseguir el clic del usuario, sea con ofertas atractivas o titulares que despierten emociones muy viscerales.
El robo de memes es una constante en Instagram, por ejemplo. Hay cuentas que se dedican exclusivamente a hacer capturas de tuits divertidos o a descargar tiktoks virales para luego publicarlos en Instagram, lo que evidencia que el contenido no es nativo de la plataforma, sino que procede de otras. Y eso termina atentando contra la reputación de una red social porque los usuarios reconocen que no están en la app de moda en la que se origina el mejor contenido.













